Revenge of the Ronin es un título que, en papel, tenía todos los elementos para ser un viaje épico: venganza, demonios, combates intensos y una ambientación japonesa que suele enamorar a cualquiera. Sin embargo, su ejecución deja mucho que desear. Es un juego que entretiene en momentos, sí, pero rara vez llega a emocionar como debería hacerlo una buena historia de honor y espadas.